Desde México a aprender inglés en Nueva Zelanda

Mario y Mariana desde México a Nueva Zelanda

Decidir vivir la experiencia de viajar al otro lado del mundo, dejar tu zona de confort tanto laboral como personal y emprender un viaje dejando atrás nuestro país, lugares favoritos, costumbres y las personas con las que hemos construido toda una vida, ha sido una de las decisiones más difíciles que hemos tomado como pareja, pero al mismo tiempo una de las más emocionantes.

 

Todo comienza años atrás cuando un servidor “Mario” me sentí saturado, frustrado y cansado de hacer los mismo todos los días y de convivir con el mismo tipo de personas (siguiendo reglas que nos enseñaron desde pequeños para poder lograr ser exitosos).

Con 33 años de edad analizo las posibilidades objetivamente y decido que aún es momento de darme un break y ver que me tenía el destino en este maravilloso lugar donde muchas personas aseguran que es mágico y que te cambia la vida.

Comenzamos la búsqueda y después de ver y evaluar tanta información de países y agencias, Mariana encuentra Fainders New Zealand.

Parecía perfecta y como si todo lo que estábamos buscando estuviera ahí. Obvio como buen latino dudé y preferí ser cauteloso. Podemos decir que el universo conspiro a nuestro favor ya que conocimos a Noa quien simplemente con su amabilidad, disposición y la vibra que emana fueron la clave para tomar la decisión. A pesar de la incertidumbre ya que nunca habíamos hecho algo similar, ella nos llevó de la mano y resolvió hasta las más ínfimas dudas lo cual generó una relación estrecha y de confianza e hizo que los procesos siguientes fluyeran fácilmente.

 

Noa es una de las personas más metódicas e involucradas que he conocido. El conocimiento perfecto de los procesos y su espíritu de la perfección para no dejar cabos sueltos y evitar rechazos, en nuestro punto de vista es la clave de éxito de Fainders.

 

Y ahora si después de todos los procesos comienza la mejor parte, dejarlo todo atrás, tomar tres aviones y dormir en un aeropuerto (ya que teníamos que ahorrar lo más posible y queríamos vivir la aventura estilo mochileros).

Después de una travesía de más de 20 horas, por fin aterrizamos y pisamos Nueva Zelanda. Decidimos cargar energía y descansar en la hermosa ciudad de Auckland para en un par de días recorrer los últimos Kilómetros en bus y llegar a Mount Maunganui, Tauranga donde nos esperaba nuestra nueva vida (por lo menos los siguientes 6 meses).

Con esos paisajes increíbles y la playa a tan solo unos pasos, comenzamos a ser parte de la dinámica de la ciudad. Mirar día a día el transcurrir del tiempo y con ello aprender otro idioma. Conocer personas de todas partes del mundo que nunca hubiéramos imaginado. Platicar con ellos, reír, bailar, cantar, gritar, mostrarles nuestra cultura y tradiciones y ellos a nosotros la suya, hasta el punto qué somos parte de una familia multicultural, donde no importa de dónde vengas, ni tu religión o creencia, lo único importante es que sabes que todos formamos parte de este mundo y que no hay tantas diferencias los unos con los otros como pensábamos.

l.

Haber tomado la decisión de estudiar en Nueva Zelanda, ha sido la mejor inversión de nuestras vidas. No hay suficientes palabras que pueden describir esta experiencia, simplemente tienes que vivirla.

 

Gracias Noa y gracias Fainders.

Mario & Mariana.

¿A ti también se te ha acelerado el corazón?

¿Esta historia resuena contigo?

¿Has tenido alguna vez la sensación de querer volar, viajar, descubrir-te?

¿Nueva Zelanda te llama?

 

Escríbenos a info@fainders.com – ¡Estamos deseando ayudarte!

EQUIPO FAINDERS

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